viernes, 18 de febrero de 2011



Últimamente no me sale nada digno para escribir, me encuentro en barbecho... pero leo y leo y no puedo parar de leer, quitar un libro de la mesilla es como verla vacía.

Muchos son los goces de este mundo: mujeres, frutas, ideas. Pero hender las aguas de este mar, en el tierno otoño murmurando el nombre de cada isla, supera a toda otra alegría y abre en el corazón del hombre un paraíso. En ninguna otra región pasa uno tan serena, tan fácilmente, de la realidad al ensueño. Todo límite se sutiliza y en los mástiles de la más vetusta embarcación brotan ramilletes y racimos. Dijérase que aquí, en estas tierras de Grecia, el milagro es la flor de la necesidad. (Zorba el Griego, Nikos Kazantzakis)

Creo que no os lo dije... FELIZ AÑO, un día tras otro

domingo, 9 de enero de 2011

DE QUÉ HABLO CUANDO HABLO DE CORRER

Releyendo algunas páginas de este libro reparé en este fragmento que aunque no diga nada nuevo me gusta.

"La vida es esencialmente injusta. De eso no cabe duda. Pero creo que incluso de las situaciones injustas es posible extraer lo que de "justicia" haya en ellas. Puede que ello cueste tiempo y esfuerzo. Y puede que ese tiempo y ese esfuerzo sean en vano. Decidir si merece o no la pena intentar extraer esa "justicia" es algo que, por supuesto, queda al criterio de cada uno." (Haruki Murakami)

Gracias a la persona que me regaló este librín y por considerarlo aburrido...

viernes, 10 de diciembre de 2010

Siéntome


Me siento guapo, ágil, capaz
me siento joven, inocente, generoso
siento que no quepo en mí,
como si me hiciera falta cuerpo material para ser,
me siento hambriento, voraz, con ganas
me siento preparado, maduro, firme
siento que mis piernas me levantarán
tengo la mente clara, sin sufrimiento
y si sufriera, me siento sabio para aliviarme
aún me siento ilimitado
me siento querido, me siento solo
me siento perfecto con mis imperfecciones
me siento válido,
me siento con los pies en el suelo, desde el talón a cada dedo, aferrado
me siento cálido cuando hace frío
me siento caliente constantemente
me siento vulnerable, enamoradizo
siento que no soy un río y puedo volverme cuando quiero
me siento comprometido
me siento capaz de decir NO
me siento cuando las venas palpitan en mis sienes
me siento al desparramar mi espalda por la cama, relajado
me siento fiel cuando me miro al espejo
me siento cuando me siento y resiento

sábado, 25 de septiembre de 2010



Viajan los colores sobre nuestras cabezas
se filtran en las prendas
nos llenan los ojos
silabean el color del aire
resaltan y te elevan en sus coqueteos
muchacha colorida

martes, 14 de septiembre de 2010

El esguince


Es difícil ser un romántico hoy día, es difícil esquivar una bendita piedra en la vereda cuando vas corriendo de noche, deslumbrado por las luces de la ciudad. Los focos de "n" mil Kw parecen competir con los luceros y todas las veces ganan... salvo que algún lunático se adentre en el manto de la noche solitaria.

Es poco probable que coincida una pisada y una piedra a lo largo de 10 km cuando te encuentras en el punto más alejado del recorrido, pero sucede. Hacía tiempo que no caía, eso de echar rodilla a tierra, las manos por delante y empolvarse la espalda con la camiseta empapada en sudor. Hacía tiempo que no sentía un dolor tan fuerte, y ya estando tumbado boca arriba, jadeando, ¿por qué no recrearse en la noche callada y constelada, parar y respirar? Ha sido un reencuentro que sucede sin esperarse, teniéndolo ahí... tan a mano.

3 minutos de descanso y antes de que la punzada sustituyera completamente a la fuerza de mi pie, me puse en marcha. 5 km de vuelta a casa, no sé cuántos minutos andando y no sé cuántos pensamientos ¿por qué es tan distinto el mismo camino al ir y al volver? ¿Qué hará el grillo que canta y no encuentra pareja? El cuerpo humano... tan perfecto como es y tan frágil. La muerte es incesante. ¿Dónde están las estrellas del cielo negro?

Llegué casi a media noche, con el pie entumecido e hinchado como una pelota de pingpong, la boca seca... Di una ducha fría al cuerpo, hielo al tobillo y un buen vaso de vino blanco fresco a la garganta.

Decidme ¿cuánto tiempo hace que no os recreáis mirando el cielo?

Ha sido mi primer día de teatro y lo de comer sin comer y morir sin morir me llama la atención. De nuevo mil gracias por los comentarios.

La canción... Be yourself

miércoles, 2 de junio de 2010

El río enseña que todo vuelve

Magnificado o menospreciado, con una persona o distintas, arrugado o renovado, como un bucle infinito determinado, todo vuelve.

Y es así que duermo con la mano de mi sobrino agarrada a la mía en las tardes de siesta para que pueda conciliar el sueño, que sienta un pedazo de carne caliente cerca de sí y dejar de refunfuñar, al igual que yo hace años sentía la necesidad de agarrar la mano de mi madre haciéndole pasar noches frías e incómodas.

Todo vuelve.

Han vuelto las ganas de ir a los bosques para vivir a conciencia, desocuparse de lo banal e irreal. Regresaron las noches donde la obscuridad y el silencio no son más que eso.

Vuelve el calor con sus días eternos, el entusiasmo con nuevos planes viajeros, los mosquitos con su hambre de dulzura, el olor a cloro con los ojos rojos, las noches de ronda y el sudor por la espalda.

¿Volvemos?

lunes, 3 de mayo de 2010

Sobre qué escribir

Se habla de la hipocresía… “Odio la hipocresía y las personas hipócritas…” y después de ver que cada menos de 1 minuto en Sudáfrica una chica es violada (no sé qué forma tendrán de contarlas) se pasa a que fulanito de tal dice que es homosexual… qué pasmosa facilidad para cambiar de la indignación a la benevolencia, del pasotismo a la empatía.

Frente a un folio en blanco (reciclado, porque por el otro lado están las partituras de cuando estuve en la coral…) pienso en escribir sobre el cambio climático, las emisiones, destruir esta Tierra que aún sigue resistiendo y no tengo reparo en dejar todo el día el ordenador encendido para descargar Sin City o la discografía de Love of Lesbian.

Lo que nos gusta decir “Ese está chalao…” refiriéndonos al rapero de pueblo o al chico que tuvo el valor de ponerse tetas, vestir y ser una chica, para al rato cambiar de ciudad y mimetizarnos con la cosmopolitanía de la sociedad europea.

Me gustaría escribir sobre las vidas que leí someramente, fantasear y exagerar, decir que conocí a la persona más sola del mundo, que ví la tristeza en las manos de una niña cuya madre nunca iría a recogerla, escribir que mi acento extremeño se conserva en determinada parte de Colombia, que supe de alguien que cambiaba las lágrimas por sonrisas, de las carcajadas que me arrancaba la chica que hablaba gadi-italo-inglés, del absurdo de un taller de percusión al lado de la biblioteca.

Frente a un folio en blanco reciclado se deshilachan las ideas, sobre qué escribir, no hay sorpresas, ninguna novedad, nada, cero, niente.

Esta canción la escuché mi última noche en Roma bajo una lluvia tenue, en la cima de la Plaza de España, llena de gente viendo un espectáculo audiovisual sobre el aniversario de cualquier guerra horrible, esas cosillas que nos hacen tan humanos...



Gracias por los comentarios... si fuera la mitad de lo que decís...