Mientras tanto, mientras nadie se come la vida, yo quiero respirar en cada rincón del mundo. Quiero beber agua de cada grifo, quiero mojarme y percibir la humedad, aspereza y temple de cada lugar.


Releyendo algunas páginas de este libro reparé en este fragmento que aunque no diga nada nuevo me gusta.

a la fuerza de mi pie, me puse en marcha. 5 km de vuelta a casa, no sé cuántos minutos andando y no sé cuántos pensamientos ¿por qué es tan distinto el mismo camino al ir y al volver? ¿Qué hará el grillo que canta y no encuentra pareja? El cuerpo humano... tan perfecto como es y tan frágil. La muerte es incesante. ¿Dónde están las estrellas del cielo negro?